

En cualquier lugar, más allá del tiempo: esta es la filosofía de Van Gogh, un proyecto modernamente modular en las posibilidades de composición, elegantemente clásico en las decoraciones en bajorrelieve, adecuado para las situaciones más diversas. Realizado en cerámica y propuesto en luminosas y naturales tonalidades ámbar y blanco, se adapta tanto a los ambientes tradicionales como a los contemporáneos.